PATIENTE OSAZUWA, microcréditos para volver a soñar
A primeros de 2016 nos invitaron desde la Fundazione Giordano Dell’Amore, Milán (Italia) vinculada a los microcréditos de toda Europa y a través de la Red Europea de Microfinanzas a la que pertenece la Fundación Cajasol, a que participáramos en el Informe Anual que publican a nivel europeo con los datos de nuestra actividad en Microfinanzas.
Así lo hicimos con nuestros datos de microcréditos de “100 Caminos al Éxito” y los Micros Sociales que tenemos.
También nos invitaban a enviarles casos de cómo los microcréditos habían cambiado la vida a quienes se los habíamos concedido. Encontramos un caso curioso en Huelva, en la Asociación Encuentros del Sur, con la que tenemos firmado convenio para el desarrollo de microcréditos. Se trata de la microcredista Patience y se lo enviamos. Y nos lo han publicado en el informe anual.
A continuación pude leerse el artículo en español y la copia de la página dónde aparece en inglés en el informe.
También se adjunta foto de Patiente entre nuestro voluntario a la izquierda, Manuel Campo, y el responsable de la Asociación Encuentros del Sur, Andrés García.
Para nosotros es una gran satisfacción que entre las historias enviadas para humanizar las cifras y los textos de los informes haya sido elegida la historia de Patiente
PATIENTE OSAZUWA, microcréditos para volver a soñar
(destinataria del programa de microcréditos de Fundación Cajasol en la Asociación Encuentros del Sur, Huelva)
Patiente personifica las enormes dificultades que los migrantes económicos africanos tienen en nuestro país para subsistir. Tras doce años en España ha tenido tiempo para trabajar allí donde nadie quería hacerlo, para sufrir errores administrativos que la han dejado sin autorización de residencia y para desesperarse viendo como el sueño de poder traer a sus hijas se desvanecía. Sin embargo, esta historia personal de precariedad y abatimiento ha encontrado un punto de inflexión gracias al programa de microcréditos de la Fundación Cajasol. Patiente transformó el año pasado en proyecto empresarial una idea vinculada a su comunidad de origen: la población nigeriana, camerunesa o chadiana. Se ha convertido en proveedora de telas nigerianas para confeccionar trajes típicos africanos. Consiguió a través de un microcrédito la financiación necesaria, se vinculó además a un diseñador camerunés y a la venta de las telas ha sumado su habilidad para hacer trenzas africanas con extensiones y nudos. De esta forma ha vivido un despertar en sus posibilidades, y sobre todo ha vuelto a tener actividad económica con la que sobrevivir y con la que poder remitir remesas a su familia.
En mayo de 2016 se le ha concedido un segundo microcrédito, con el que ha ampliado su género de productos y además ha estabilizado las ventas de tejidos. Hemos comprobado como una herramienta económica, hecha para las personas, puede ayudar a cambiar la vida de la gente sencilla.
Fdo.:
Andrés García (voluntario de Encuentros del Sur, asociación colaboradora) y
Manuel Campos (analista Voluntario de la Fundación Cajasol en Huelva)